Lengua:  

Maj amo poliui nochi ten tikchiua mojmosta, totaixmatilis uan totaixneltokalis

Uniendo dos mundos, respetándonos y manteniendo las tradiciones.

  • Etnohistoria

    El Valle Puebla-Tlaxcala es un espacio privilegiado y fundamental para entender el desarrollo de Mesoamérica en general y en particular del Altiplano Central. Sin embargo, fue hace aproximadamente 15000 años cuando hubo ya presencia de grupos humanos de entre 10 y 25 personas— organizados, que se asentaban temporalmente en lugares determinados para realizar actividades de caza y recolección. La población pertenecía al grupo lingüístico otomangue, que habitó los valles de México, Puebla, Tehuacán y Oaxaca durante milenios, mucho antes de la llegada de los nahuas. Entre los años 1000 y 500 a.n.e., en el Preclásico, la población aumentó notablemente y el número de poblados creció. La filiación lingüística de los habitantes del Valle Puebla-Tlaxcala en esta época, según Paddock era otomí y tetlamixteca (término que engloba lenguas como el mixteco, mazateco, ichcateco, chocho, popoloca, cuicateco, chinanteco, amuzgo y trique).

    Los señoríos del Valle se formaron con grupos de diversa filiación étnica, entre los que predominaban los nahuas, mixtecos, popolocas, huaxtecas, totonacas y otomíes. De esta manera el Valle poblano-tlaxcalteca fue un área plurilingüe y pluricultural. La diversidad de intereses de los distintos señoríos y el deseo de controlar la región ocasionaron que combatiesen entre ellos. En el primer tercio del siglo xv, aprovechando los conflictos intrarregionales, incursionaron en el Valle los mexicas, quienes conquistaron y sometieron a su control a la mayor parte de los pueblos y ciudades. Sin embargo, no dominaron por completo. Aprovecharon al máximo los conflictos entre Cholula, Huejotzingo y Tlaxcala, que constantemente, uno o más, solían rebelarse en contra de ellos. La conquista mexica de la región produjo cambios en la estructura político-territorial de los señoríos; algunos se dividieron y se formaron otros, como ocurrió con Tecali, Tepeaca y Tecamachalco.

    FUENTE:

    Masferrer, K. E., Mondragón, J., & Vences, G. (2010). Los pueblos indígenas de Puebla: Atlas etnográfico. Puebla de Zaragoza, Mexico: Gobierno del Estado de Puebla.

    La Huasteca Poblana

    Dentro del territorio poblano es bien conocido la Huasteca poblana definida por (Garrido 2015), como una vasta región que comprende varios municipios y localidades de Puebla e incluye pequeñas porciones de los estados colindantes de Veracruz e Hidalgo. En este contexto de la Huasteca Poblana, señala Garrido que:

    Coexisten cinco lenguas (con sus respectivas variantes dialectales) y cuatro familias a la que pertenece cada lengua, donde observamos la existencia de cuatro familias que no tienen relación genética entre sí, es decir, no son descendientes de una lengua común, a excepción de las lenguas totonaco y tepehua, procedentes de un mismo antepasado (Garrido, Cruz Guillermo 2015:47 Las lenguas Indígenas de la Huasteca Poblana).

    De acuerdo a la caracterización que plante Garrido, las lenguas que coexisten en la Huasteca poblana son las siguientes:

    Tronco Familias Lenguas
    Yutonahua Nahua Náhuatl
    Otomangue Otopame Otomí
    Aislada Totonaco-Tepehua Totonaco Tepehua
    Indoeuropeo Romance Español

    Para el caso particular de los totonacos, es importante señalar que la cultura ha tenido que atravesar varios procesos sociales, políticos, económicos y de transformación de la propia cultura. Uno de los autores que ha recuperado la historia de este grupo étnico es Elio Masferrer quien indica que:

    Las versiones sobre el origen de los totonacos son contradictorias: Torquemada planteó en su Monarquía indiana que salieron de Chicomoztoc o Siete Cuevas, pasaron por Teotihuacan y luego se dirigieron hacia Atenamitie –actual Zacatlán-, para luego extenderse por toda la serranía llegando a los llanos de Cempoala, junto a la actual Veracruz (lib. 111, cap. XVIII, citado en Masferrer, 2009:84)

    Masferrer señala que los totonacos

    …habitaban una extensión de terreno que triplicaba la que hoy ocupan en los actuales estados de Puebla y Veracruz. Tienen la peculiaridad de haber sido los primeros aliados de Hernán Cortés en esta región de Mesoamericana; participaron como ayudantes de los españoles en la derrota de Tenochtitlán. Esta situación particular les permitió una alianza asimétrica con la Corona, aunque no con ello quedaron al margen de la situación colonial que se estableció. Sufrieron la baja demográfica” al igual que los demás pueblos mesoamericanos y, según la información de la Relaciones geográficas 1579-1581, su población disminuyó en 80%. (Masferrer, 2009:199-200).

    En Relaciones geográficas, Masferrer recupera varios elementos sobre las condiciones sociales y políticas por las cuales vivieron los totonacos.

    …revelan una sociedad en crisis resultado de una baja demográfica. La población intentó sobrevivir manteniendo los elementos tradicionales y adaptándolos a la nueva situación. Años después, en el documento de la visita de Mota y Escobar –realizada entre 1610 y 1616 se describen los inicios del proceso de mestizaje, la consolidación de los centros mestizos, el desarrollo de los ingenios azucareros y de las estancias de ganado, y la inserción de la población africana (Masferrer, 2009:80)

    En otra zona de la geografía poblana encontraremos otras etnias como el Ngi-iva/ Popolocas, Mixtecos y Mazatecos.

    Lengua N´giwa/ Popolocas

    Los N´giwa/ Popolocas son uno de los grupos más controvertidos y menos conocidos, pero no por esto menos importantes. Por el contrario, su relevancia y sus aportes para la evolución de Mesoamérica son fundamentales, entre ellos está la domesticación del maíz, la fabricación de cerámica y el uso de la sal, actividades que contribuyeron al desarrollo de la civilización en el México precolombino. Antes de la llegada de los españoles, los mexicas al conquistarlos los denominaron “popolocas”, nominación despectiva que significa “tartamudo”, “poco inteligente” y “bárbaro”1 (Gámez, 2001:6).

    El sureste de Puebla es considerado como la cuna de las lenguas otomangues, así como del maíz y con ello de la agricultura en Mesoamérica. En dicha región, desde épocas muy tempranas, habitaron grupos de filiación otomangue como los popolocas, sus pobladores más antiguos. Los popolocas, junto con los grupos étnicamente emparentados, ocuparon la zona sur y central del estado de Puebla, la zona norte de Oaxaca y tal vez la zona este de Guerrero y la zona sur de Tlaxcala (Jäcklein, 1974: 30). Esta región se caracterizó por ser punto intermedio entre tres de las más importantes tradiciones de Mesoamérica —Altiplano Central, la Costa del Golfo y Oaxaca— situación que motivó la continua movilidad de grupos étnicos, producto de migraciones y conquistas, así como la formación de unidades sociopolíticas en el posclásico, como los señoríos que establecieron relaciones diversas —de guerra, sujeción y políticas— para mantener el control y el poder (Gámez, 2001:14)7 y 8).

    Los N´giwa/ Popolocas habitan principalmente en tres zonas que forman una región sin continuidad geográfica alrededor de la ciudad de Tehuacán. La primera de estas zonas se sitúa al noroeste de Tehuacán, donde se localizan comunidades como San Marcos Tlacoyalco y San Luis Temalacayuca. La segunda zona se halla al oeste de Tehuacán y comprende los pueblos de San Felipe Otlaltepec, San Vicente Coyotepec, Santa Inés Ahuatempan, Almolonga, San Antonio Huejonapan y Nativitas Cuautempan. Al sur de Tehuacán se sitúa la tercera zona, con los pueblos de San Juan Atzingo y los Reyes Metzontla (Gámez, 2001:14).

    Disponible en: http://www.cdi.gob.mx/dmdocuments/popolocas.pdf

    Origen de los mixtecos o ñuu sabi

    El territorio mixteco o Ñuu sabi, como ellos mismos se dicen, se extiende sobre una región montañosa de la Sierra Madre Occidental o Sierra Sur y gran parte de la Costa Chica en un entorno de 40,000 km2, asentada en la zona central – suroeste de Mesoamérica, abarca la parte sur del estado de Puebla, el oriente de Guerrero y poniente de Oaxaca. Se caracteriza por la convergencia de un sinnúmero de serranías de altas montañas, así como profundas cañadas y valles otrora fértiles, irrigados por gran cantidad de ríos y arroyos.

    El tronco lingüístico otomangue y la familia mixtecana

    Sabemos hoy, que el lenguaje usado por los primeros habitantes de estos territorios, comparte un tronco común con otras lenguas. Llamado por León Portilla Saviza de la familia proto-otomangue. Con una antigüedad superior a los 5,000 años de entre los que se cuentan el ñuusabi o mixteco, el didyaza o zapoteco, el amuzgo, el triqui, el cuicateco, el mazateco, el chinanteco, el chatino, el chocholteco, el ixcateco, entre otros. Existen diversas opiniones sobre la identidad de los grupos que habitaron la Mixteca Baja, al ser un área que colinda con grupos étnicos de Puebla y Guerrero. La historia antigua de la Mixteca Baja debió de fraguarse con la presencia de varios pueblos nativos que convivieron entre sí. Hasta ahora la evidencia etnohistórica y lingüística nos hablan de por lo menos tres grupos diferentes que pudieron participar en el desarrollo social de la Mixteca Baja.

    Los tres grupos lingüísticos importantes en cuestión son: El Chocho-Popoloca, el Cuicateco-Mazateco y el Mixteco. Este último es el grupo lingüístico mayoritario dentro de la Mixteca Baja, sur de la región de la Cañada y occidente de la Mixteca Alta.

    Disponible en: https://ecochac.wordpress.com/2010/10/04/origen-de-los-mixtecos-o-nuu-sabi-3/

    Mazatecos

    Representantes imprescindibles de la diversidad cultural, los mazatecos se autodenominan ha shuta enima, que quiere decir “los que trabajan en el monte, gente humilde, de costumbre”. Otras fuentes dicen que mazateco proviene del náhuatl mazatecatl, que significa “gente del venado”, nombre dado por los nonoualcas hablantes de náhuatl, debido al respeto que sentían por el venado, o quizá por la abundancia que de este animal había en la zona (López, 1996, p. 135; Quintanar, 1999, pp. 16-17). El mazateco pertenece al grupo lingüístico olmeca-otomangue, subgrupo otomiano-mixteco y familia popoloca; esta lengua, hacia el año 500 a.C., se separó del chocho, del ixcateco y del popoloca. En el año 1000 a.C. comenzó su diversificación interna (Winter; 1984). El mazateco es un idioma oral; en la actualidad cuenta con diez variantes dialectales, que en ocasiones coinciden con las divisiones municipales, en algunas agrupa a varios municipios y en otras, en uno solo hay más de una variante. (Luna, 2007:25-26).

    La zona mazateca se divide en tres zonas diferentes: a) La zona baja, que empieza en las orillas de la presa Miguel Alemán hasta los límites con el estado de Veracruz. Los municipios que la integran son San Miguel Soyaltepec y parte de San José Independencia, San Felipe Jalapa de Díaz y San Pedro Ixcatlán. b) La zona media o intermedia, que abarca desde la ribera oeste de la presa hasta las primeras elevaciones de la sierra, cubriendo parte de los municipios de Santa María Chilchotla, San José Independencia, San Pedro Ixcatlán y San Felipe Jalapa de Díaz. Estos municipios perdieron tierras que fueron inundadas por las aguas de la presa. c) La zona alta, ubicada en la propia Sierra Madre Oriental, comprende fundamentalmente los municipios de Huautla de Jiménez, San Bartolomé Ayautla, San Francisco Huehuetlán, San Jerónimo Tecoátl, Santa Cruz Acatepec, Mazatlán de Villa de Flores, Eloxochitlán de Flores Magón, San Juan de los Cués, San Lucas Zoquiapan, San Mateo Yoloxochitlán, Santa María Tecomavaca, Santa María Chilchotla, San José Tenango y Teotitlán de Flores Magón, que es la puerta de entrada a la sierra mazateca (Luna, 2007:25-26) Luna Ruiz, Xicohténcatl Mazatecos [texto] / Xicohténcatl Luna Ruiz. -- México: CDI, 2007. 55 p. Disponible en: https://www.gob.mx/cms/uploads/attachment/file/11676/mazatecos.pdf